Fin de una década
Con los días que pasan, los países que conforman el mundo y la República Dominicana entre ellos- están arribando al fin de un periodo muy importante del inicio del siglo XXI.
La segunda década, que iniciará pronto, será de grandes retos para impulsar importantes acuerdos y convenios, tanto regionales como mundiales, para frenar la más cruel y devastadora de las guerras: la agresión al medio ambiente.
El cuadro que nos espera no pinta muy bien. Los expertos hablan de impulsar acciones para que países del tercer mundo, entre ellos, la República Dominicana, reduzcan significativamente el consumo de carbón vegetal; y para los países industrializados, que inviertan en transferencias tecnológicas, para que baje la dependencia de los combustibles fósiles, como el petróleo.
Las cumbres mundiales no tienen sentido si las inteligencias regionales no se ponen de acuerdo. Un acuerdo significa pensar de cara al futuro inmediato en todo cuanto ayude a que en los países de Latinoamérica y el Caribe haya más consciencia ecológica.
La región no puede seguir ajena a la multiplicación de los daños monumentales al medio ambiente, como si se tratara de una realidad distante y nociva para la humanidad. El año que entra es decisivo. Podríamos empezar por convocar una Cumbre del Caribe para frenar el daño al medio ambiente.