Más de 100.000 personas celebraron con alborozo en Berlín los 20 años de la caída del Muro, junto con los principales líderes mundiales, que transmitieron un mensaje de unidad.
Es un día de fiesta, no sólo para Alemania, sino para toda Europa, afirmó la canciller Angela Merkel veinte años después de la caída del Telón de Acero, que puso fin a la Guerra fría y permitió la reunificación de Alemania y de Europa.
Bajo paraguas blancos, Merkel cruzó simbólicamente la Puerta de Brandeburgo, por donde pasaba el Muro de la Vergüenza, en compañía, entre otros, del presidente francés y del ruso, Nicolas Sarkozy y Dimitri Medvedev, de la secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton y del primer ministro británico Gordon Brown.