Ficción en montaje Leyenda del comodín
Santo Domingo.-La dramaturgia de Rafael Morla es intensa, inteligente, dinámica y extremadamente contemporánea.
La dirección de Vicente Santos es estructural, coordinada y magistral.
La actuación de Hony Estrella, acertada y elocuente, pero la de Judith Rodríguez rompe los parámetros de la comprensión, llega al paroxismo y provoca hasta envidia.
La leyenda del Comodín y sus barbiedolls es una puesta en escena tan vanguardista que hace reflexionar no sólo en el mensaje que de forma metafórica se nos plantea sobre el amor y la búsqueda de éste, o su ausencia absoluta, sino también de cómo vemos las sociedades y el culto que le rendimos al cuerpo.
Un muchacho que juega con muñecas. Una especie de Edipo de estos tiempos, obsesionado con el amor y el recuerdo de una madre muerta.
Dos barbies: la To-To, siempre sufrida y en busca de su corazón, y la Atlética, cuya única preocupación es mantener una figura envidiable y nunca abrirle paso al amor.
La puesta en escena de esta obra confirma el deseo y empeño de ofrecer trabajos de calidad.
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