Feminicidios reflejan fallas estructurales y patrones machistas

  • La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, reconoce que las acciones preventivas no han sido suficientes para frenar la violencia de feminicidas.

El sociólogo Domingo Matías precisa que la violencia machista y la debilidad institucional alimentan el problema.
El sociólogo Domingo Matías precisa que la violencia machista y la debilidad institucional alimentan el problema.

Santo Domingo.-Los feminicidios continúan siendo una de las expresiones más extremas de desigualdad y violencia contra las mujeres en América Latina y el Caribe, una problemática que evidencia la necesidad de fortalecer las leyes, garantizar protección efectiva para las víctimas y transformar los patrones culturales machistas que perpetúan la violencia de género.

El sociólogo Domingo Matías aseguró que el feminicidio es un problema estructural de la sociedad, y no un hecho aislado ni una simple conducta pasional o una patología individual.

Explicó que este fenómeno comienza a construirse desde la infancia, mediante procesos de socialización en los que algunos hombres son educados bajo la idea de que el cuerpo, la libertad y la vida de las mujeres forman parte de su patrimonio personal.

Matías dijo que esta visión se refleja en prácticas de control, acoso y vigilancia, como la revisión constante del celular, la geolocalización y las agresiones que ocurren cuando una mujer decide terminar una relación.

“El agresor actúa bajo la lógica de que, si no es para él, no será de nadie”, sostuvo durante una entrevista concedida a EL DÍA.

El especialista afirmó además que otro de los factores que incide en el aumento de los feminicidios es la ineficacia y lentitud de las instituciones encargadas de proteger a las víctimas, una situación que envía un mensaje implícito de permisividad hacia los agresores.

Asimismo, señaló que el problema tiene raíces profundas en hogares violentos y en patrones culturales que reproducen conductas machistas de generación en generación.

“No basta con aumentar las penas ni hablar de cadena perpetua o pena de muerte; hay que transformar patrones culturales”, expresó.

Matías planteó la necesidad de implementar políticas públicas con enfoque de género en escuelas, centros laborales y comunidades, promoviendo espacios libres de acoso y una cultura de convivencia pacífica.

También sostuvo que el fenómeno debe analizarse desde una perspectiva territorial y social, debido a que no ocurre con la misma intensidad en todas las comunidades.

Indicó que factores como la falta de inversión pública, la inseguridad en sectores periféricos y la ausencia de infraestructura adecuada incrementan la vulnerabilidad de mujeres.

Salud mental

— Entorno violento
Sobre el papel de la salud mental, Matías consideró que, aunque influye en algunos casos, el feminicidio responde principalmente a una construcción social y cultural aprendida desde la infancia. Señala entornos familiares violentos.

Faride admite fallas del Estado

Esfuerzos. La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, admitió que los esfuerzos realizados por el Estado no han sido suficientes para frenar los feminicidios en el país, al tiempo que alertó sobre un aumento de estos crímenes en comparación con el año pasado.

Al concluir la reunión de la Fuerza de Tarea Conjunta en el Palacio de la Policía Nacional, la funcionaria expresó que, pese al trabajo interinstitucional y las medidas implementadas, “hemos avanzado, pero al mismo tiempo también hemos fallado como sistema para dar respuestas en materia preventiva y lograr que muchas mujeres sean salvadas”. Reconoció un aumento de los casos.

Sobre el autor

Eymi Silvestre

Periodista del área económica.