Federaciones deportivas enfrentan el reto de preservar las instalaciones

  • La experiencia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe dejará al país una red de instalaciones deportivas renovadas que requerirá un modelo de gestión sostenible

felix sanches estadio

La preservación de las instalaciones deportivas remozadas para los Juegos Centroamericanos y del Caribe 2026 se perfila como uno de los principales desafíos que enfrentarán las federaciones deportivas y el Ministerio de Deportes una vez concluya la justa regional.

La inversión, estimada en unos 9,000 millones de pesos, ha permitido intervenir más de 30 instalaciones entre el Centro Olímpico Juan Pablo Duarte y el Parque del Este. Sin embargo, el reto ahora consiste en establecer un modelo permanente de administración y mantenimiento que garantice que esas infraestructuras conserven las condiciones en que fueron entregadas.

Antes de la celebración de los Juegos, el presidente Luis Abinader planteó la creación de voluntariados en las distintas instalaciones, con el respaldo del Ministerio de Deportes y del Gobierno, como una vía para garantizar su cuidado y conservación.

Federaciones deportivas enfrentan el reto de preservar las instalaciones
El presidente Luis Abinader realiza saque de honor junto a Chris Duarte, Ángel Delgado y Andrés Feliz. Les acompañan ejecutivos de la selección. Alberto calvo

Algunas de las principales instalaciones ya cuentan con mecanismos de gestión, entre ellas la Arena de Voleibol Ricardo Gioriber Arias, el estadio Olímpico Félix Sánchez, el Centro Acuático y la Arena Banreservas. No obstante, otras federaciones todavía esperan la definición de un esquema que les permita utilizar las instalaciones sin asumir por sí solas los costos de operación.

Judo pide personal especializado

En el pabellón de judo, la Federación Dominicana de Judo (Fedojudo) ha planteado la necesidad de contar con personal especializado que se encargue del mantenimiento cotidiano una vez la instalación sea formalmente entregada.

La federación tiene previsto reanudar los entrenamientos de sus atletas debido a los compromisos internacionales y al proceso de clasificación para los Juegos Panamericanos. Sin embargo, su presidente, Gilberto García, entiende que la reapertura debe estar acompañada de un mecanismo que garantice la conservación de la infraestructura.

“Lo primero es que estamos en el proceso de la entrega de la instalación. Nosotros estamos aquí porque ya deberíamos comenzar el entrenamiento de los muchachos, porque tenemos compromiso con la clasificación a los Juegos Panamericanos”, explicó García.

Federaciones deportivas enfrentan el reto de preservar las instalaciones

El dirigente consideró indispensable disponer de personal para las labores de limpieza y mantenimiento diario, especialmente después de una inversión significativa en la remodelación del recinto.

“El ministro (Kelvin Cruz) ha sido claro en los pronunciamientos que ha hecho de crear un mecanismo de cuidado, porque al final, si no hay algo que proteja las instalaciones en el tiempo, es un problema”, señaló.

García advirtió, además, que las federaciones no están en condiciones de asumir directamente los costos de mantenimiento, debido a que sus recursos están destinados principalmente al desarrollo de los programas deportivos y la preparación de los atletas.

“Si nosotros cogemos de la subvención que nos dan para mantener la instalación, imagínate qué pasa”, expresó, al considerar que el mantenimiento debe contar con un presupuesto independiente.

Una posición similar ha expresado Edwin Rodríguez, presidente de la Federación Dominicana de Gimnasia, quien también ha señalado la necesidad de definir mecanismos que permitan preservar las instalaciones sin afectar los recursos destinados a los programas deportivos.

Más que limpiar y reparar

Para la Federación Dominicana de Judo, el mantenimiento de una instalación deportiva no puede limitarse a disponer de empleados encargados de la limpieza o de realizar reparaciones cuando se produzcan daños.

La entidad considera necesario crear una verdadera cultura de cuidado entre atletas, entrenadores, dirigentes y demás personas que utilicen las instalaciones.

“Son muchos detalles que tendríamos que ver. No es tener nada más mantenimiento de quién está aquí y la cuide”, manifestó García.

La federación, no obstante, reiteró su disposición a colaborar con el Ministerio de Deportes en la búsqueda de una solución que permita garantizar el funcionamiento adecuado del pabellón.

“Si nosotros como federación estamos en la disposición de ponernos de acuerdo con el ministerio, porque nos sentimos también responsables de que esto camine bien”, sostuvo.

Hasta el momento, según explicó García, no se ha establecido un patronato específico para la instalación de judo, aunque este modelo ya funciona en otros escenarios deportivos.

El costo de operar una instalación

En otras instalaciones se ha comenzado a aplicar un modelo basado en la determinación de los costos operativos.

Caonabo Castro, miembro del patronato del estadio Olímpico Félix Sánchez, explicó que ese recinto cuenta desde hace aproximadamente dos años con un protocolo de uso que contempla los gastos necesarios para ponerlo en funcionamiento.

El cálculo incluye elementos como electricidad, combustible, aceite, personal y limpieza.

“Lo que se hizo fue establecer qué sale operacionalmente: prender la luz, poner la operación, cuánto se va a gastar de combustible y aceite, cuánta gente se necesita para limpiar los baños. Esa sumatoria es el costo de operación”, explicó Castro, responsable de la administración de las instalaciones.

Como referencia, señaló que el costo operacional diario del Félix Sánchez podría rondar los 30,000 pesos, aunque aclaró que no se trata de un monto exacto y que puede variar según las condiciones y necesidades de cada actividad.

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En los estadios de softbol, agregó, el costo sería considerablemente menor y podría situarse entre 7,000 y 8,000 pesos diarios, dependiendo de los requerimientos de operación.

Este mecanismo permite determinar cuánto cuesta realmente utilizar una instalación y establecer reglas que eviten que el Estado tenga que asumir todos los gastos asociados a cada actividad.

Protocolos para proteger las instalaciones

El esquema de preservación también contempla el uso de los escenarios deportivos para actividades extraordinarias, como conciertos y otros eventos masivos.

En esos casos, se establecen contratos, pólizas de seguro y reglamentaciones específicas destinadas a reducir el riesgo de daños a la infraestructura.

Castro explicó que existen normas incluso para aspectos como la protección de la grama y la colocación de determinadas superficies durante los eventos, además de horarios y condiciones específicas para el montaje y desmontaje.

El objetivo es permitir que las instalaciones puedan generar actividad y ser utilizadas para eventos deportivos y no deportivos, pero sin comprometer las condiciones de la infraestructura.

El reto después de 2026

La experiencia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe dejará al país una red de instalaciones deportivas renovadas que requerirá un modelo de gestión sostenible.

Para las federaciones, el desafío no consiste únicamente en recibir las instalaciones y ponerlas nuevamente en funcionamiento. Será necesario definir quién las administra, quién financia su mantenimiento, cuánto cuesta operarlas, bajo qué condiciones pueden utilizarse y quién responde cuando se producen daños.

La creación de patronatos y voluntariados, acompañada de presupuestos específicos, protocolos de uso y una mayor conciencia de los usuarios, aparece como una de las alternativas para evitar que la inversión realizada pierda valor con el paso del tiempo.

Sobre el autor

Bienvenido Carmona Jr.

Periodista con más de 7 años de experiencia en el periodismo deportivo.