Federación egipcia disuelta
La junta directiva de la Federación Egipcia de Fútbol fue disuelta ayer y sus miembros recibieron la orden de declarar ante los fiscales acerca de la violencia que dejó 74 muertos tras un partido de liga.
El primer ministro Kamal el-Ganzouri anunció las medidas en una sesión de emergencia del parlamento, así como la renuncia del gobernador de Port Said y el jefe de la Policía local.
Decenas de aficionados murieron apuñalados o asfixiados cuando estaban atrapados en un corredor largo y angosto tratando de huir de rivales armados con cuchillos, porras y piedras, dijeron testigos, en el peor incidente de violencia en este deporte en el país.
Muchos egipcios, desde la gente hasta los legisladores, culpaban a la Policía y a los militares gobernantes del país por no haber evitado los disturbios.
La tragedia conmovió al mundo.