Washington.- La Reserva Federal inició ayer, a una semana de unas elecciones en las que el presidente estadounidense Donald Trump se juega el control del Congreso, su reunión semanal de dos días con expectativas de que no moverá ficha este miércoles y esperará a diciembre para volver a subir los tipos.
La amplia mayoría de analistas consideran poco probable un nuevo incremento del referencial después de que el mes pasado el Comité Federal de Mercado Abierto lo subiera un cuarto de punto, en lo que supuso el primer endurecimiento monetario desde julio de 2023.
Desde esa subida de septiembre, distintos gobernadores de la FED han tratado de enfriar expectativas de que se vayan a implementar dos subidas de tasas de interés consecutivas, incluso después de que los últimos datos del IPC y del PCE mostraran avances del 3.7 % y el 3.4 %, subrayando que la inflación en Estados Unidos se mantiene alta.
De este modo, la herramienta FedWatch de CME Group, indica que actualmente los mercados concedan una probabilidad del 92.8 % con respecto a que la Fed mantendrá los tipos sin cambios en una horquilla entre el 3.75 y el 4 %.
“Esperamos que el FOMC mantenga los tipos de interés en el rango del 3.75%-4%, conservando un claro sesgo restrictivo. El próximo movimiento más probable es una subida de tipos de 25 puntos básicos en diciembre”, asegura Tiffany Wilding, economista de PIMCO, en medio de las expectativas por las elecciones intermedias.