Favorable para Haití
República Dominicana constituye un soporte fundamental para el sostenimiento económico de Haití, lo que a su vez puede traducirse en estabilidad social y política en esa nación.
Los más de 500 millones de dólares que cada año recibe Haití de remesas provenientes de su país vecino solo es superado por la potencia Estados Unidos.
Los cientos de miles de haitianos empleados en territorio dominicano le quitan presión a la de por sí alta tasa de desempleos en Haití.
Las exportaciones dominicanas contribuyen a que haya alimentos y otros productos disponibles a precios más bajos que los que pudieran llegarles de otros mercados.
La multimillonaria asistencia en salud y educación que reciben haitianos en territorio dominicano supera con creces cualquier cooperación de un país desarrollado recibida por Haití.
La maledicencia y los prejuicios contra la República Dominicana han pretendido ocultar esa realidad y falsearla para mostrar a los dominicanos como un pueblo verdugo de los haitianos.
Las autoridades nacionales tienen que concentrarse en que fluya esa relación bilateral, altamente favorable para Haití.
Nuestros gobernantes también deben tener claro cuáles organismos o personalidades internacionales y locales buscan dañar al país o sembrar odios para lograr beneficios particulares sin que en verdad les interese la armonía respetuosa entre los dos países que comparten esta isla.
El país no debe distraerse con los ladridos de quienes en realidad no quieren el bien de Haití ni el de la República Dominicana.
