Santo Domingo.- La viralidad de la tendencia de “farmear aura” revela la necesidad de comprender, desde una perspectiva psicológica, este fenómeno social protagonizado por jóvenes que realizan determinadas acciones para proyectar una imagen atractiva ante los demás.
El término "farmear" proviene del entorno digital, especialmente de los videojuegos, y consiste en la acumulación repetitiva de experiencia, recursos o recompensas, aplicado de manera figurada al “aura”, una especie de capital simbólico asociado a la percepción de una persona como alguien cool, admirado o con presencia.
El psicólogo Luis García explicó a El Día que este tipo de conductas virales evidencia cómo las redes sociales influyen en la construcción de la personalidad de quienes no necesitan conocer el origen de una tendencia para querer reproducirla y reflejan las necesidades de pertenencia, aceptación, reconocimiento y validación.

"En los jóvenes, la necesidad de sentirse parte de un grupo puede hacer que imiten conductas, aunque realmente no conozcan su significado. Las redes sociales forman parte de su realidad; el reto es enseñarles a utilizarlas sin permitir que sean ellas las que definan quiénes son. El objetivo es que el joven pueda reconocer su propio valor sin depender completamente de los likes, seguidores o comentarios", destacó.
Realizar esta tendencia no precisa la existencia de un trastorno, consideró García. Sin embargo, aclaró que se requiere una evaluación profesional cuando la búsqueda de atención o aprobación se vuelve excesiva, afecta las relaciones, los estudios, la vida cotidiana, o aparece acompañada de cambios importantes en el comportamiento, como aislamiento, ansiedad, tristeza y dificultades para regular las emociones.
¿Farmear aura contribuye con la descomposición social?

Montarse en la ola de los contenidos virales en las redes sociales polariza la opinión pública: unos sostienen que este tipo de conductas contribuye a la descomposición social, mientras que otros afirman que se trata una forma de disfrutar positivamente lo que está "de moda".
"Yo tendría cuidado con utilizar el término descomposición social. Una tendencia viral, aunque pueda parecer superficial o incluso absurda, no significa automáticamente que la sociedad esté descomponiéndose", aseveró el profesional de la conducta.
Este tipo de tendencias, explicó, reflejan la necesidad de educar a los jóvenes, trabajar identidad, comunicación, regulación emocional y capacidad de tomar decisiones propias.
Además, sostuvo, permite observar, desde una perspectiva holística, cómo está funcionando actualmente la influencia social, la necesidad de pertenecer y las nuevas formas de buscar reconocimiento.
Las redes sociales fungen como amplificador

Las redes sociales funcionan como un amplificador, argumentó el profesional de la conducta, especialmente de comportamientos fáciles de replicar, que producen reacciones inmediatas.
El versado en psicología consideró que los jóvenes no solo buscan el reconocimiento de su familia, profesores o amigos, sino también de una audiencia mucho más amplia en las redes sociales.
"Cuando una conducta se repite constantemente en redes y dentro del grupo de pares, puede convertirse rápidamente en un modelo que otros quieren copiar para sentirse parte. El joven observa que determinada conducta genera risas, atención, comentarios o reconocimiento, y comienza a asociarla con una experiencia positiva", concluyó.