Fariñas emprende una lenta recuperación, aún con peligro de muerte
CUBA.- El opositor cubano Guillermo Fariñas comenzó el viernes un lento proceso de recuperación que llevará meses, un día después de poner fin a una huelga de hambre de 135 días, cuyas secuelas lo mantienen en "grave peligro de muerte", informó su médico personal Ismely Iglesias.
"Sigue grave. Hasta que no se disuelva el trombo que tiene en la yugular no desaparece el peligro de muerte", explicó a la AFP Iglesias por teléfono desde la ciudad de Santa Clara -280 kilómetros al este de La Habana-, donde está hospitalizado Fariñas, de 48 años.
El médico, también de la disidencia, destacó que mientras "esa complicación no se resuelva", lo que puede llevar "un mes y medio", o Fariñas "sea intervenido quirúrgicamente" para extraerle el trombo, su estado seguirá "siendo crítico" y, además, no podrá completar su proceso de recuperación.
Extremadamente delgado, Fariñas, quien evidencia las secuelas de 23 huelgas de hambre que realizó desde 1995, depuso el jueves su protesta de cuatro meses y medio ante el compromiso del Gobierno de Raúl Castro de liberar a 52 prisioneros, cinco de ellos de inmediato, lo que sobrepasó la reclamación inicial del opositor, que era de los 26 más enfermos.
Tras anunciar el fin de su huelga en un comunicado, desde su cuarto de terapia intensiva del hospital, Fariñas, psicólogo, periodista y uno de los más beligerantes activistas de la oposición, comenzó a ingerir agua. "Ahora debe empezar con jugos. Esto es un proceso gradual y complejo que puede durar alrededor de 15 días, hasta llegar a los (alimentos) sólidos. La recuperación puede durar mucho tiempo", comentó el médico, quien precisó que luego será sometido a un régimen de ejercicios y fisioterapia para que recupere su fuerza muscular y "pueda valerse por sí solo".
Fariñas, ex militar de tropas élites y militante de la Unión de Jóvenes Comunistas que se pasó a las filas de la oposición en 1990, "pasó la noche con mucho dolor", pero "sus signos vitales son estables y no tiene fiebre", describió su esposa, Clara Pérez.
"Ahora tenemos que centrar nuestros esfuerzos en salvar la vida de Guillermo. Esta batalla es tan difícil como la anterior", declaró a la AFP su portavoz Licet Zamora, en referencia a la labor de disuasión de familiares y opositores para que depusiera el ayuno, sobre todo después del anuncio de las liberaciones.
Los 52 opositores son los quedaban presos de un grupo de 75 condenados en 2003 a penas de entre seis y 28 años de cárcel y su futura excarcelación es fruto de un inédito diálogo instalado por Raúl Castro y el cardenal Jaime Ortega el 19 de mayo, que logró en junio la liberación de un preso político enfermo y el traslado de otros 12 a cárceles en sus provincias.
Fariñas, quien inició su ayuno el 24 de febrero, un día después de la muerte del preso opositor Orlando Zapata por una huelga de hambre de 85 días, rebajó su exigencia de 26 a por lo menos 10 excarcelaciones, tras el inicio de la mediación de la Iglesia.
El viernes, en entrevista con radio nacional de España, se dijo "el primer sorprendido" por el anuncio de las liberaciones y señaló que al deponer la huelga busca "desatar las manos de quienes están negociando con el gobierno cubano" en favor de los presos.
"Hasta el plazo dado por las autoridades cubanas a la alta jerarquía católica nacional, yo depongo mi huelga de hambre y sed", advirtió el jueves, dejando entrever la posibilidad de retomar el ayuno si el gobierno incumple su compromiso.