¿Faltan los detalles?   

En torno a la crisis que sacude al Partido Revolucionario Dominicano existe la opinión generalizada a favor de que se materialice un diálogo que zanje las diferencias entre Miguel Vargas Maldonado e Hipólito Mejía.

La iglesia Católica ha puesto hasta su prestigio en juego para propiciar esta concertación, ante la preocupación que han desatado los choques por la rivalidad entre los bandos de los dos líderes perredeístas.

Sin embargo, los detalles en torno a ese diálogo constituyen el meollo que aleja ese acercamiento, porque Vargas ni Mejía quieren ceder en sus posiciones sobre la convocatoria de la convención para este año y sobre el alegado respeto a la institucionalidad a que apela el actual presidente del PRD.

Aunque a veces surgen luces en la oscuridad del conflicto, la verdad es que se teme lo peor en el PRD, que no sería otra cosa que la división, pero uno de los dos -entre Vargas y Mejía- tendría que apoderarse de las siglas de la organización.

Fallo del TSE

La sentencia del Tribunal Superior Electoral restituyendo la militancia del senador Amable Aristy Castro y otros 261 miembros del Partido Reformista Social Cristiano no contribuye a subsanar los resabios que hay entre ese grupo y la cúpula de la organización.

El fallo surte el mismo efecto que han arrojado otros veredictos a lo interno del PRD, que nadie quiere respetarlos y la credibilidad del organismo se ha puesto en “entredicto”, muchas veces con el argumento de que las sentencias son parcializadas.

A pesar de la sentencia del Tribunal Superior Electoral, la enemistad entre el grupo de la cúpula y los seguidores de Aristy Castro seguirá como si nada.