Santo Domingo.-La implicación de oficiales de las Fuerzas Armadas y la Policía en actividades delictivas, sobre todo adscritos a los organismos antinarcóticos, caracterizaron el crimen organizado en el año que finaliza, con la diferencia de que fueron expulsados de esas agencias y luego echados de las instituciones de origen y algunos sometidos a la Justicia.
La purga tuvo mayor repercusión en la DNCD, aunque a la misma no escaparon oficiales superiores, subalternos y alistados de la Dirección Antinarcóticos de la Policía, encabezados por el jefe de esa unidad en San Francisco de Macorís, Miguel Rodríguez, reclutado por una red de colombianos para enviar estupefacientes a Puerto Rico.
A esa misma red, de acuerdo a la DNCD, fueron integrados los principales jefes de la DNCD en el Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA), lo mismo que un grupo asignado al Cuerpo Especializado de Seguridad Aeroportuaria (CESA), grupo que fue detectado y sometido a la justicia. Algunos están libres mediante garantía económica.
Solo de la DNCD fue echado cerca de un centenar, entre militares, policías y agentes, todos vinculados de alguna manera a actividades ligadas al narcotráfico y a extorsiones.
La expulsión más reciente fue la del encargado de la entidad en San José de Las Matas, el teniente de la Fuerza Aérea Santo de la Paz, quien fue encarcelado por haber sido sorprendido con una considerable cantidad de porciones de cocaína en su poder, las que utilizaría para colocarlas a ciudadanos.. Algunos supervisaban envíos de droga.