Extremismos irracionales

Interceptar una manifestación pacífica para vocearles fascistas, nazis y otras perlas a los participantes raya en la imprudencia o en la provocación.

Reaccionar diciendo que a los traidores hay que fusilarlos es algo destemplado y contraproducente e inaceptable.
El país se ha pasado meses viendo a estos extremistas (de lado y lado) jugando a crear crisis.

A unos les llaman nacionalistas, ahora ultranacionalistas, a los otros les llaman traidores.

Sin embargo, sus destemplanzas, sus imprudencias y sus provocaciones los colocan en el mismo saco: irracionales.
Esas actitudes no representan al país, pero sí podrían provocar situaciones que afecten a todo el país.

Lógicamente, la irracionalidad no permite a los extremistas ver eso, pero la inmensa mayoría de los dominicanos no están en ese juego.

El Estado tiene que mirar con atención a esa gente y ser riguroso ante cualquier asomo de violación a la ley o alteración del orden público, para actuar con celeridad y se eviten situaciones mayores.

Si uno de los atacados fuera de los llamados “ultranacionalistas” de seguro que desencadenará una reacción en la que se tendrá como foco de atención a los inmigrantes ilegales, lo cual podría generar situaciones que afectarán a esos inmigrantes y a la reputación del país.

Pero si el agredidos fuera uno de los llamados “traidores” entonces vendrá la andanada de ataques contra el país, acusándonos de todo lo que se pueda imaginar.

Por tal razón, hay que accionar para evitar las provocaciones o las reacciones destempladas de los extremistas irracionales.

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