Extensión condicionada

Hay razones dentro de la estrategia sanitaria para la apertura escalonada de las actividades cotidianas de los dominicanos para que el Poder Ejecutivo pida una extensión del estado de emergencia.

Hay razones dentro del periodo electoral en el que se encuentra el país para recelar la prolongación de una situación de excepción en la que se le conceden al Ejecutivo poderes como para limitar derechos fundamentales y reducir la capacidad de accionar de la oposición.
La oposición ha dicho que no votará por la extensión, mientras el gobierno insiste en pedir que se extienda hasta pocos días antes de celebrar las elecciones

Los planteamientos de la oposición tienen mucho de racional, los del gobierno también.
Por tanto, la prudencia y el sentido común mandan a tomar en consideración ambas posiciones.

En las actuales coyunturas electorales resulta difícil concederle una carta en blanco al gobierno.
El estado de emergencia se requiere para medidas muy puntuales, tales como controlar las concentraciones de personas, limitar la incorporación del personal en las grandes empresas, prohibir cierto tipo de actividades o la apertura de cierto tipo de negocios y condicionar el libre tránsito en ciertas circunstancias.

Bien pudieran la oposición y el gobierno considerar aprobar una extensión del estado de emergencia limitada a esas medidas, tomando en consideración cómo se afecta lo menos posible el proceso electoral.

Pero al margen de lo que políticamente sea posible lograr, la población debe mantener las medidas de prevención e impulsar que el proceso electoral siga su curso hasta que elijamos nuevas autoridades de manera libre, limpia y transparente.