Domingo, 24 de marzo, 2019 | 11:01 am

Expandiendo límites en la resolución cooperativa de conflictos (I y II)



Bajo ese título publico la revista La Trama nuestra experiencia del XIV Mundial de Mediación realizado en Buenos Aires, Argentina. El cual comparto con ustedes.

La persona mediadora como conductor de la confianza

Uno de los puntos que creo oportuno comentar, es como un profesional de la resolución de conflictos puede fomentar a las personas participantes, una visión amplia de su conflicto y a la vez, que las partes confíen en la mediación. Para lograr esa meta, se requiere colocarse en el lugar de ambas partes a la vez, y lograr a través de una empatía reciproca, que los actores confíen en la mediación en la que están participando.

Para esos fines, los acuerdos logrados entre las partes requieren un seguimiento, en donde los participantes estén implicados, ya que el proceso no es de la persona mediadora, es de las partes y son estas las que deberían estar preocupadas por el cumplimiento de lo consensuado. Claro, la persona mediadora no está excluida.

Nombres adecuados a los métodos rac

Un punto que creó lluvias de ideas dentro de los participantes, fue el que se relaciono a los métodos alternos (alternativos) de resolución de conflictos, en torno a que los mismos han ido evolucionando en el transcurrir de los años.

Unos panelistas planteaban métodos participativos y otros, mecanismos adecuados para la resolución de conflictos. Ambos conceptos, fueron planteados, pero no se llego a una conclusión. Ya que no era tema de debates, solo fueron ideas sobre la visión futuristas de estos métodos pacifistas.

Personas menores de edad y participación en la mediación

En torno a los temas a las personas menores de edad, Marines Suarez planteo la necesidad de que el niño/a sea escuchado en todo el proceso de la mediación, ya que entiende que sin su presencia se estaría violando la Convención Internacional del Niño y otras legislaturas que buscan la protección y participación de este actor básico en la mediación y hasta en el juicio.

Opino que las persona mediadora actuando en un método adecuado de solución de conflictos no debe por ninguna razón, excluir a la persona menor de edad en la mediación, ya que entiende que cada padre tiene su interés y solo de ellos y muchas veces se olvidan del infante; que es por el cual están sentados en la sala de mediación o juicio.

Según Suarez, debería existir una sala de mediación para niños en cada Centro, en donde este a la disponibilidad de la persona mediadora, peritos y de las partes. Recordar, que la voz del niño o niña es fundamental para que el acuerdo sea valorado por las personas; ya que la mediación lo que busca fomentar la participación y sin la misma, ningún acuerdo sería sostenible en el tiempo.

La entrevista puede realizarse individual o grupal, según la estrategia que tiene planeada la persona mediadora. La entrevista tiene que tener una hipótesis, una estrategia de búsqueda de lo que han dicho las partes en su narrativas.

La razón de entrevistar a las personas menores de edad, se sustenta en tres planteamientos básicos: necesidades, preocupaciones y deseos. Explorar sobre esos aspectos son las bondades de la entrevista y la mediación una fortaleza.

La violencia y la mediación

Uno de los temas de preocupación para las personas participantes en el Congreso Mundial de Mediación y Cultura de Paz, fue el relacionado a la presencia de la violencia en los casos de mediación.

Una de las expositoras en un panel con esos fines, decía para conversar dentro de esa situación, lo recomendable es hacer sesiones privadas (Caucos), para conocer de las partes no sobre la violencia en sí, sino sobre lo que la trajo a mediación. Cuáles son sus intereses y necesidades con el objetivo de explorar posibles salidas adecuadas al conflicto.

Se destaca además, como los conflictos de las personas hablan de ellas y ellas como hablan de los conflictos. En donde la complejidad de éstos, impide a la persona un desarrollo en sus hábitos de relaciones con los demás.

Capacitación en mediación

Hay que destacar que dentro del Congreso fue analizada la formación de los profesionales en Mediación y se destaco que su formación se realice por formación por competencias, ya que bajo esas estrategias contarían con las herramientas requeridas para realizar un trabajo eficiente y eficaz a la ciudadanía.

En ese sentido se presentaron experiencias de las universidades de Sonora de Méjico y la de Monterrey, en donde sus docentes y estudiantes, cuentan tanto con asignaturas en sus carreras como con Centros de Mediación para todos la comunidad educativa.

Alexis Peña Céspedes, invitado especial evento.

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