Midtown Manhattan, el antiguo pináculo de los mercados de oficinas de Estados Unidos, enfrenta un salto en el número de espacios de trabajo grandes que quedan vacíos en tanto se inauguran torres nuevas y los inquilinos se esparcen por la ciudad, incluyendo distritos más alejados que antes las empresas despreciaban.
Para 2017, probablemente estén disponibles cerca de 1,2 millones de metros cuadrados de oficinas clase A en el Midtown, un 14 por ciento del mercado, estimó Keith DeCoster, director de analítica inmobiliaria de la correduría Savills Studley Inc. para Estados Unidos.
Es una cifra un poco más baja que los 1,29 millones de metros cuadrados de espacio de máxima calidad disponibles en el peor momento de la última recesión, a comienzos de 2009, dijo él.
Los propietarios de los edificios existentes tendrán que mejorar sus propiedades para competir.