Execrable

http://eldia.com.do/image/article/103/460×390/0/96FF1466-B151-403A-93B9-ECD5EE997FE2.jpeg

El PRD ha iniciado un proceso de purificación interna, otros le llamarán de retaliación; ese es su derecho.

Desde ya, escucho opiniones de decenas de pitonisas que, con una bola mágica, predicen el curso de los acontecimientos y hasta su desenlace, en franco ejercicio de superficialidad. Se olvidan de la esencia del problema.

El PRD no es una empresa, y en las actuales circunstancias ya el PRD ni siquiera es un partido político; el PRD es la última esperanza, el refugio final, de los que hemos comprendido la delicada situación de un país gobernado por personas, las cuales, además de no tener límites en malas artes, han creado una estructura voraz que en adición a engullir el presupuesto, han terminado ocupando todas y cada una de las posiciones que permiten garantizar equilibrio y contrapeso en un sistema democrático, sobretodo, la que más preocupa, en la administración de justicia, incluida la electoral.

¿Cuál ha sido el resultado?, más corrupción y en consecuencia,más impunidad;más inseguridad y enconsecuencia, más delincuencia;más antivalores y en consecuencia, más degeneración. Pero lo más importante, lo imperdonable, haber sumido en el atraso un pueblo, arruinando su sistema educativo.

De ahí la trascendencia de sostener más que nunca ese instrumento llamado PRD. Un PRD que no puede ser pasivo, complaciente, y mucho menos cómplice.Un PRD que no puede ser capitaneado por mercantilistas. Un PRD que no debe frenar ante nada y ante nadie.

En un momento crucial como el que acaba de finalizar, muchos se hicieron de brazos caídos, lo cual podría ser su derecho; pero no lo era crear el ambiente, las condiciones y las actitudes para beneficiar al adversario, y que conste, que no enumero más acciones, por prudencia, como ha aconsejado Hipólito Mejía.

Era algo tan sencillo como llamarle la atención a su consorte, y ni eso se hizo.

Más de un “ducho” legal, planteará la ilegalidad de los procedimientos de sanción, y eso es inevitable. Así pues, adelante, que los distinguidos colegasse sumerjan en los aspectos legales. Si algo nos enseña la facultad de derecho es a buscar “la quinta pata al gato”. Las instancias favorecerán a una parte u otra, (eso es insustancial), lo que no se podrá justificar o rebatir son los hechos: están ahí.

Gobernado por la miseria en su interior, aquél llamado a cooperar no lo hizo y, en consecuencia, antepuso sus ambiciones a los anhelos de más de dos millones de dominicanos.No hay la menor duda de que no existe otro calificativo para lo que aconteció: Execrable.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.