Evitando los conflictos
En estos días en que muchas familias se encuentran en situaciones de crisis se pueden presentar situaciones que afectan los intereses de alguien y al no ser bien manejadas se podrían convertir en un conflicto.
Es necesario manejar las situaciones adecuadamente para cultivar la paz y evitar inconvenientes en el futuro.
La palabra conflicto viene del latín confluyere, que significa combatir, pelear. Es una palabra con sentido negativo y violento.
Conflicto humano se refiere a una situación en que dos o más individuos con criterios contrapuestos entran en confrontación. Comienza generalmente con una emoción desbordada acerca de un problema que se personaliza y produce en muchos casos, una respuesta violenta.
Sugerencias para evitar que se presenten situaciones conflictivas: -Observar atentamente lo que los demás dicen y hacen.
-Comunicar con precisión lo que queremos decir. Al pedir algo, hacerlo con claridad y cortesía.
-Escuchar con sensibilidad a los demás, respetando y valorando las diferencias entre las personas.
-Evitar emitir juicios, culpabilizar a los demás y no ignorar sus intereses. No calificar ni calificarse.
-No imponerse o imponer un deseo, conversar y llegar a un acuerdo con los demás.
-Clarificar inmediatamente los malentendidos para evitar resentimientos y tensiones posteriores, hablando siempre en primera persona. Por ejemplo: cuando dijiste tal cosa me sentí irrespetada, en lugar de decir me irrespetaste cuando dijiste tal cosa.
Para solucionar un conflicto es necesario que las personas involucradas se pongan en la disposición de resolver la situación presentada.