Estilo de vida influye en cáncer de páncreas
Santo Domingo.-El cáncer pancreático se origina en las células del páncreas, órgano abdominal que se localiza detrás de una parte del estómago horizontalmente y cuya función es secretar enzimas que ayudan con la digestión, así como las hormonas al metabolismo, principalmente de los azúcares, indicó Enrique Flores Escudero del Centro de Radioterapia Integral Radonic.
El galeno explicó que el cáncer pancreático generalmente tiene un mal pronóstico, ya que se extiende rápidamente a órganos vecinos y raramente se detecta en estadios tempranos, lo cual es una razón importante de que tenga una alta mortalidad.
Por ello, sostiene que usualmente los síntomas ocurren cuando la enfermedad ya está avanzada y sus síntomas incluyen dolor abdominal que se irradia a la espalda, ictericia, pérdida de apetito, pérdida de peso y depresión, y que la enfermedad puede ser evitada con un estilo de vida saludable y sin excesos.
El misterio
No tiene claro qué causa el cáncer de páncreas, pues se origina cuando las células del órgano empiezan a desarrollar mutaciones genéticas, las cuales hacen que las células crezcan de forma desordenada e incontrolable y que continúen vivas aún más allá de lo normal, acumulándose para formar un tumor, dijo el doctor Flores.
Agregó que además suele aparecer después de los 60 años en personas con diabetes. También señaló como factores de riesgo la obesidad, el cigarrillo, pancreatitis crónica, raza negra y la historia familiar.
La precaución
Como medida de precausión, el galeno recomienda mantener un peso dentro de los límites saludables, dejar de fumar, hacer ejercicios y mantener una dieta sana.
El tratamiento depende básicamente del estadio, de la localización del tumor y de las condiciones generales del paciente.
Sin embargo, la Radioterapia de Intensidad Modulada (IMRT) es uno de los tratamientos aplicables, el cual permite un nivel mayor de precisión en este tipo de tumores, ya que el órgano en cuestión está en una posición difícil al encontrarse rodeado de diversas estructuras, con lo cual podemos acceder a dosis mayores que con el tratamiento convencional, añadiendo a esto la mayor protección de áreas sanas que están muy cerca del páncreas, dijo el médico.
Indicó que también puede practicarse cirugía, pero siempre depende de la localización del tumor, y en ocasiones no sólo se extirpa parte del páncreas, sino también el duodeno, parte del estómago, la vesícula y ductos biliares o en otros el bazo.
Destacó que estas cirugías acarrean muchas complicaciones, sobre todo sangrado y lenta recuperación e infecciones, por lo que es importante que sea hecha por cirujanos expertos y que tengan una gran experiencia en este tipo de procedimientos.