Natal, Brasil.-Estados Unidos no esperó ayer más que 30 segundos para mostrar su afán de ganar en el Mundial de Brasil y Ghana quiso enseñar que tarde también podía empatar con Andre Ayew a los 82, pero no contó con la astucia de John Brooks que cuatro minutos después aseguró el 2-1 para los norteamericanos.
El cabezazo del zaguero, que llegó a los 86 minutos para remendar la defensa que dejó por lesión Matt Besler, dio un premio justo a un laborioso trabajo del equipo de las barras y las estrellas en un partido que se jugó con intensidad en ambas áreas, sin pausa.
Pero resultó ser también un enorme castigo para una selección de Ghana que corrió y luchó como si fuera para sus jugadores el último partido de sus carreras.
Apenas pasó medio minuto y el delantero de 31 años Clint Dempsey ya estremecía la red de la portería de Adam Kwarasey.
El de Dempsey, jugador del Seattle Sounders, se convirtió en el gol más rápido que se marca de momento en la vigésima edición de la Copa del Mundo, que comenzó el 12 de junio en Sao Paulo y termina el 13 de julio en Río de Janeiro.
La selección de Jurgen Klinsmann, que a pesar de ganar en su región no solía gustar, se mostró sólida en defensa a pesar de la fuerza descomunal que desplegaron los 'Black Stars'.,para alzarse con la importante victoria.