Estado moderno
Con la nueva Constitución no matamos viejos problemas del Estado que afectan e inciden en el orden económico y crean contradicciones y anomalías históricas que no se corresponden con un Estado moderno.
Hay contradicción con las designaciones de ministros sin ministerios. O sea, se hizo una reingeniería burocrática y los que antes se denominaban secretarios de Estado sin cartera ahora son ministros sin ministerios.
El asunto es que hay ministros y hay viceministros sin cartera.
Ahora son dos los problemas, muchos viceministros, antiguos subsecretarios, que figuran con el cargo, con el sueldo y con todo el personal de entorno que necesiten los funcionarios bajo la denominación, sueldos, viáticos y flotilla de vehículos incluidos.
El adelanto que ofreció recientemente el ministro de la Presidencia resulta esperanzador. Habrá lo dijo con otras palabras- un recorte o fusión de ministerios. Eso significa que habrá una reducción de la burocracia y tendremos menos ministros; y podría inferirse que menos viceministros.
Un movimiento en ese sentido de la burocracia estatal significa, en términos económicos, un alivio para la economía dominicana. Son tareas pendientes, pero ya contempladas en un denominado Plan de Modernización y Reforma del Estado, que está dentro de una etapa que en buen dominicano se denomina toques finales. Esperemos que ese plan avance con viento a favor y podamos contar con su ejecución en poco tiempo.