Esposa de Zelaya encabeza manifestación para su regreso a Honduras
TEGUCIGALPA, Honduras.– Xiomara Castro, esposa del depuesto presidente Manuel Zelaya, encabezó este martes una manifestación en Tegucigalpa durante la cual aseguró que su esposo podría intentar regresar esta misma semana. Castro, rodeada de dirigentes sindicales y campesinos y luciendo un sombrero campesino como el que suele usar su esposo, encabezó la marcha de miles de personas que partió de la universidad Pedagógica y terminó frente a la sede de la embajada estadounidense.
La primera dama aseguró a la prensa allí reunida que "todo es negociable menos la restitución del presidente en el cargo", aludiendo a una posible mediación.
"Mel puede regresar entre miércoles y jueves a pesar del peligro que pueda correr su vida", aseguró Castro, mientras su esposo se reunía en Washington con la secretaria de Estado Hillary Clinton, con quien analizó la posibilidad de una mediación del presidente costarricense Oscar Arias.
En tanto, los partidarios de Micheletti se concentraron en la plaza central para una manifestación convocada genéricamente en favor de la paz.
La primera Dama denunció que en los últimos días se incrementaron las presiones sobre sus familias y sobre los amigos de sus hijos.
"No tenemos miedo, aunque cualquier cosa puede pasar dado que no hay un gobierno legítimo que garantice justicia", comentó Castro.
Rafael Alegría, dirigente del sindicato campesino y uno de los orientadores de las protestas que piden la restitución de Zelaya estimó que más de 30.000 personas participaron en la manifestación, aunque el número era menor que los concentrados el domingo en torno al aeropuerto de Toncontín.
Ese día el derrocado presidente de Honduras fracasó en su intento de regreso, luego que la pista fuera bloqueada con vehículos militares para impedir el aterrizaje del avión venezolano que lo transportaba y que finalmente se desvió a Managua.
Castro había permanecido refugiada durante los últimos días en la embajada de Estados Unidos en la capital hondureña, pero decidió encabezar la manifestación de este martes, según admitió, después de llamar a la familia del joven Isis Obed, muerto en la manifestación del domingo.
Poco antes del fallido intento de aterrizaje del jet ejecutivo Falcon en Tegucigalpa, una serie de incidentes frente al aeropuerto, con disparos y lanzamiento de gases, provocaron la muerte de Obed.
"Después de la muerte del muchacho, hablé con su familia para reconfortarlos y en realidad fueron ellos los que me dieron aliento a mi: si hay gente saliendo a las calles, yo no puedo dejar de salir",dijo.
Castro responsabilizó al jefe del Estado Mayor, Romeo Vásquez, de cualquier cosa que le ocurra a ella o a su familia.