Esperando los indultos

La Comisión de Indultos, luego de un exhaustivo trabajo, logró bajar de 600 expedientes de solicitudes a 16 candidatos que, objetivamente, merecen el perdón del Estado.

El pliego de criterios y requisitos establecidos para hacer la apretada selección no se hicieron públicos. Solo trascendió que recomendarán a reos con enfermedades crónicas y terminales, e indigentes que hayan cumplido sus penas, o más de la mitad y no pueden pagar indemnizaciones.

No hay nombres. La Comisión, luego del trabajo de selección, remitirá el listado a las autoridades competentes, que tendrán la última palabra.

Una última palabra que debe ser respetuosa, totalmente respetuosa y en concierto con lo que ya decidió la Comisión de Indultos. De producirse alguna situación que desmienta las observaciones hechas por la Comisión, que tienda a ampliar el espectro a favorecer, tendrá que tener una gran justificación.

De lo contrario, cualquier situación que promueva un indulto que pueda ser cuestionado, nos llevaría a recordar capítulos enojosos del pasado cercano. Esperemos que no haya sorpresas; y que, definitivamente, las recomendaciones hechas puedan traducirse en la libertad a los reos que verdaderamente cumplen con las recomendaciones.