Especialista aconseja evitar los ambientes de ruido laboral
Aunque culturalmente los dominicanos conviven con el ruido en el hogar y en el ambiente laboral, la práctica puede ser nociva para la salud mental de quienes permanecen por más de ocho horas en un ambiente cargado de estos excesos.
Las personas están acostumbradas a estar en ambientes ruidosos, pero los efectos negativos no se muestran inmediatamente.
El ruido es todo sonido no agradable, no deseado o molesto al que se ve sometida una persona.
“El daño auditivo inducido por ruido representa una lesión irreversible, causada por elevados niveles de presión sonora sobre las células ciliadas del órgano de Corti en el oído interno”, explica la médica ocupacional del Centro de Diagnóstico Medicina Avanzada y Telemedicina (Cedimat), Loyda Lucas.
Aunque no se discuta mucho sobre este tema, principalmente en el ambiente laboral, el ruido es uno de los riesgos laborales más comunes que influyen de forma negativa en la salud de los trabajadores que se ven expuestos al mismo.
La exposición continua y prolongada a ruidos de alta intensidad puede lesionar el oído ocasionando pérdida auditiva temporal o permanente, los síntomas principales de alerta son: dificultad para comprender palabras y/o entender conversaciones en ambientes ruidosos, imposibilidad de escuchar claramente la televisión o el timbre del teléfono, entre otros.
Los ruidos muy intensos y súbitos pueden lesionar el mecanismo de transmisión del oído medio (tímpano, martillo, yunque y estribo) o dañar bruscamente el oído interno.
“La falta de información juega un papel importante en el desconocimiento de la sordera ocupacional o sordera causada por someterse a ruidos fuertes en el ambiente laboral”, agrega la doctora Lucas, quien insiste en que una gran parte de la población dominicana trabaja exponiéndose día a día a los nocivos efectos del ruido no conocen las medidas que deben ser tomadas para no verse afectados.
El ruido al que las personas se enfrentan en el ambiente laboral y social puede afectar su salud física y psicológica, donde quien se exponga puede padecer trauma acústico, acúfenos (sonidos en el oído), irritabilidad, estrés, insomnio, hipertensión arterial, problemas gástricos, fatiga y ansiedad.
Hay que tomar medidas
Todo trabajador que se somete a niveles de ruidos superiores a 85 decibeles por períodos prolongados en una jornada diaria de 8 horas, sin protección auditiva, puede desarrollar un daño auditivo neurosensorial (sordera) irrecuperable.
Es importante aclarar que el ruido en el trabajo no es la única causa de pérdida auditiva, existen factores extralaborales que pueden ocasionarla, por ejemplo: estar sometido a música alta, ruido de motocicletas, turbinas de aviones, disparar armas de fuego sin protección entre otras.
Dado que la sordera ocupacional es prevenible, lo primordial es evitar el deterioro de la audición del personal expuesto a ruido, por lo que es necesario tomar medidas de control administrativo enfocado a disminuir la exposición a ruido al empleado como aumentar la distancia entre el trabajador y la fuente de ruido, reducir el tiempo de trabajo entre otros.
También existen medidas de ingeniería sobre la fuente que genera el ruido, como mantenimiento a los equipos, reemplazo de máquinas, sustitución de procesos , además capacitar al empleado para que conozca los peligros y efectos del ruido a su salud.
