España e Italia, entre la presión de los mercados y de las protestas

MADRID.-El Gobierno español expresó el martes su preocupación por las demoras de Roma y Atenas en aplicar los ajustes para evitar un contagio de la crisis de la deuda en la Eurozona, exigidos por los mercados pero denunciados por movilizaciones sindicales en España e Italia.

"Estamos muy preocupados porque algunos países lo están pasando muy mal y no cumplen con sus objetivos: Grecia, Italia", dijo el portavoz del gobierno español, José Blanco, aludiendo al "plan de ajuste" de Italia del que "luego se desdijo a los pocos días".

"Eso condiciona la decisión de los mercados que tienen que comprar nuestra deuda", añadió Blanco.

España, junto a Italia, ha estado en los últimos meses en la mira de los inversores por los temores sobre su solvencia y sobre la eventual necesidad de un rescate financiero, lo que volvió a negar este martes la ministra de Economía, Elena Salgado.

"No hemos estado en ningún momento a punto de ser rescatados, nosotros como otros países hemos sufrido en el mes de agosto tensiones en los mercados de deuda y eso ha hecho que el Banco Central Europeo (BCE) interviniera, pero desde luego hemos estado muy lejos de un rescate", dijo Salgado.

La ministra salía al paso del revuelo formado por el secretario general del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), Ignacio Fernández Toxo, quien el lunes afirmó que el jefe del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, admitió en una reunión con los sindicatos en agosto que España estuvo al borde del rescate.

Toxo se retractó este martes asegurando que no cree que España haya estado al borde de la quiebra y que sus palabras fueron "un desafortunado intento de resumir la explicación de una reunión convocada de urgencia en una muy delicada situación" cuando el pánico pareció apoderarse de los mercados.

La prima de riesgo española (diferencial de la renta con respecto al bono alemán a diez años) al igual que la italiana se disparó entonces más allá de los 400 puntos básicos, obligando al BCE a intervenir comprando deuda española e italiana para calmar la situación.

Sin embargo, tanto España como Italia, países con escaso crecimiento, siguen generando incertidumbre por lo que han acometido planes de ajuste, solicitados también desde Europa, que les han supuesto una gran contestación social.

Italia estaba el martes paralizada por una huelga general, convocada por el principal sindicato del país, la CGIL, contra el plan de austeridad anunciado por el gobierno en agosto, con el que pretende ahorrar 45.500 millones de euros (casi 64.000 millones de dólares), tras un primer plan de de 48.000 millones de euros en julio.

Roma espera con ello llegar al equilibrio presupuestario en 2013 en lugar de 2014 y reducir su enorme deuda del 120% del PIB, pero la retirada de un impuesto a los ricos ha suscitado dudas sobre la efectividad del plan.

"El país no se merece un plan así", declaró la secretaria general de la CGIL Susanna Camusso, antes de sumarse a una de las manifestaciones previstas en más de 100 ciudades, que han reunido a miles de personas.

Los sindicatos también saldrán a la calle en Madrid este martes para protestar por la reforma de la Constitución española para introducir en la misma la "regla de oro" para el equilibrio presupuestario, medida pactada por el gobernante Partido Socialista y el Partido Popular (PP, derecha) para tratar de calmar a los mercados.

La reforma, a la que el Senado debería dar luz verde definitiva el miércoles, busca limitar el déficit a un máximo del 0,4% a partir de 2020.

Miles de personas se han manifestado en la última semana en distintas movilizaciones convocadas, por sindicatos y distintos movimientos como el de los "indignados", contra la reforma y para pedir un referéndum a la misma, a la espera de la gran movilización sindical del martes en la capital eespañola.

"Esperamos una asistencia masiva. Lo que esperamos es una manifestación a la que asistirán miles de personas", concluyó el portavoz de CCOO, Luis María González.

Mientras tanto, las Bolsas acumulaban las pérdidas. El Ibex-35 de Madrid perdía 1,57% y la de Milán 2,36% a media tarde, después de otro lunes negro.

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