Escuelas y hospitales
Hay edificios que por su naturaleza y función, como las escuelas y los hospitales, deben ser construidos para que no haya la menor duda de que sus estructuras no cederán ante el paso de un terremoto.
Existe una percepción generalizada de que no es así. La Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica dio la voz de alerta para que en el país se piense más en la prevención y tanto las escuelas como los hospitales y oficinas públicas cuenten con una estructura resistente.
Son edificios que deben estar revestidos de toda la seguridad posible, ya que se trata de salvaguardar vidas, donde a diario cientos de personas pasan, en el caso de las escuelas, un promedio de cinco horas diarias.
En cuanto a los hospitales y oficinas públicas el horario y la permanencia de personas suele ser durante un horario más largo.
No bastaría con que se invierta en el reforzamiento de los edificios. También necesitamos otro tipo de refuerzo, se trata de las campañas informativas preventivas para el resguardo y preservación de vidas, pero también informaciones gráficas y mapas de evacuación en áreas visibles para facilitar una salida efectiva, en caso de ocurrir un terremoto.
Son dos procesos que se vinculan uno con otro. Todavía estamos a tiempo para disciplinar convenientemente el área de la construcción.
Se trata de un ejercicio de responsabilidad, donde las oficinas constructoras del Estado, así como los ministerios de Salud Pública y Educación tienen que estar vigilantes por la gran responsabilidad que sobre sus hombros recae, ya que se trata de dos dependencias que tienen el mayor número de edificios bajo su incumbencia y administración; y que eventualmente podrían tornarse vulnerables.
leídas
