Escuchar la voz del pueblo
Lo vivido en Nagua, con el periodista Jhonny Alberto ha sido una experiencia de donde podemos sacar conclusiones bien interesantes para todos aquellos y aquellas que estamos trabajando para que al pueblo se le escuche su voz.
Ya la historia se conoce, a Jhonny lo condenaron a seis meses de cárcel y al pago de un millón de pesos. Frente a esta situación nosotros hicimos dos propuestas: a) Que si a Jhonny lo metían preso, encabezaríamos un listado de 200 hombres y mujeres que nos ofrecíamos como presos voluntarios, eso no lo contempla el derecho de los poderosos. b) Que si los demandantes ganan la demanda del millón, pediríamos a la población, al pueblo pobre que nos dé un peso y así juntar lo que hemos llamado el "millón de la libertad" y se lo entregaríamos en moneda de a peso. Un millón de a peso. Si no ganan la demanda ese millón será utilizado en obras de interés social.
Lo lindo de este proceso que no se ha dado a conocer es que esa tarde en Nagua, en lugar de escuchar la voz de jueces corruptos y una condena que ya se sabía lo que había, quisimos escuchar la voz del pueblo, pues mientras la jueza mandaba a buscar a Jhonny para ser condenado, el pueblo le pidió que si no entraban todos y todas, él no entraría y Jhonny prefirió escuchar "la voz del pueblo", el pueblo se lo había gritado:"si entras eres un traidor", ya en la puerta nos regresamos, pues el pueblo es soberano. Que bello ejemplo ese de Nagua. El pueblo se sintió ser pueblo. Siempre escuchemos, oigamos lo voz del pueblo.