Escrito en la roca
Hoy quisiera escribir en la roca, textualmente, unas imaginaciones del embajador estadounidense en nuestros país, el señor Raúl Yzaguirre, expuestas ante la Cámara Americana de Comercio con motivo del Día de Acción de Gracias.
Me vienen como anillo al dedo después de un fin de semana en que gente audaz, vividora y profundamente falaz me nubla la razón y hasta me aniquila el pensamiento. La República soñada por el diplomático es irrealizable sin una reforma de los partidos políticos. Sin esto no será posible que:
-Cada centavo de cada ministerio pueda ser comprobado a través de las páginas electrónicas.
-Cada contrato otorgado por el gobierno y cada compra se consideren información pública.
-La información sobre cada compra esté fácilmente disponible para el público en general.
-Hasta el funcionario más importante que utilice su despacho para fines personales tenga que rendir cuentas y confrontar todo el peso de la ley.
-El país esté entre los más competitivos según el Foro Económico Mundial.
-Las empresas paguen toda la energía que consumen.
-Exista un clima favorable a la inversión en el sector de energía, incluyendo las energías alternativas.
-Los cientos de millones de dólares que en la actualidad se canalizan al sector eléctrico por parte del gobierno puedan ser destinados a la educación, a la salud y a la infraestructura nacional.
¿Por qué la primera piedra es la transformación de los partidos políticos? Yzaguirre da la clave:
La política y la gobernabilidad se radican en poner los intereses de la nación por encima de todo. Muchos dominicanos han perdido la fe en sus instituciones. Si el Gobierno dominicano no cuenta, de manera consistente, con la confianza de su pueblo, no podrá llevar a cabo las reformas que son necesarias para salir hacia delante.