Cuando Sadhuram Berwal decidió que había llegado la hora de casarse, buscó novia según la tradición: consultó con parientes, vecinos y sacerdotes para que le sugiriesen candidatas.
Pero no encontró ninguna mujer de su casta. La razón es sencilla: hay más hombres que mujeres en su estado de Haryana, en el norte de la India, donde abundan los abortos cuando el bebé es una mujer, pues se prefiere a los varones por razones más que nada económicas.