Un estudio internacional demostró que exponer a un niño a la radiación nuclear de dos o tres tomografías computarizadas (TC) en la cabeza puede triplicar su riesgo de desarrollar cáncer cerebral a lo largo de su vida, según los resultados que publicó en su último número la revista 'The Lancet'.
Aquellos también que se han sometido a esta prueba radiológica entre cinco y diez veces tienen el triple de riesgo de desarrollar leucemia.