Hay muchas causas hoy día que demandan del involucramiento de la sociedad a través del voluntariado para lograr un impacto y un cambio radical.
Ahora son más frecuentes los rostros que podemos ver a través de las redes sociales y en nuestros entornos de trabajo, familia o en la comunidad que dicen “yo soy voluntario” y va más allá de simplemente un buen uso del tiempo libre, sino que se consolida el espíritu solidario con las múltiples causas que hoy son latentes en América Latina.
Cada 5 de diciembre se celebra el Día Internacional de los Voluntarios (DIV) y WorldVision reconoce el invaluable aporte de las miles de personas que, gracias a su apoyo a través de voluntarios con visión, transforman la vida de miles de niños y niñas en América Latina.
WorldVision reconoce que se ha logrado un avance considerable en defensoría, derechos de la infancia, emergencias, pero sobre todo en términos de solidaridad atendiendo las causas de los más necesitados. Hacer personal la causa de otros es la respuesta en favor de la humanidad.
Ya sea durante un desastre natural, cada vez más frecuente por el cambio climático, o en el día a día en actividades que apuntan a la reducción de la pobreza y la garantía de los derechos humanos.
Es por esto que las Naciones Unidas ha insistido en que “el voluntariado es clave para que los países puedan lograr la consecución de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y ya se ha incluido en post 2015”.
Pero el valor del voluntariado impacta también la vida de quienes lo practican. Un estudio sobre este tema, de la George Washington University, plantea que “el voluntariado amplia los conocimientos, ayuda a explorar opciones y seleccionar carreras de quienes lo practican”.
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