Martes, 17 de septiembre, 2019 | 7:05 pm

Errores del PRM



Los más recientes acontecimientos evidencian que el Partido Revolucionario Moderno carece de una estrategia sobre oposición ante el Partido de la Liberación Dominicana. En determinada coyuntura el PRM se muestra como un aliado de uno de los dos sectores en pugna a lo interno del PLD.

Es decir, un bando del PRM hizo una alianza táctica con el grupo del expresidente Leonel Fernández cuando las circunstancias rindieron beneficios por el debate contra la reforma de la Constitución, la que pudo abrir las puertas a una segunda repostulación del presidente Danilo Medina o para lograr su habilitación en los comicios de 2024, por la prohibición establecida en un artículo transitorio en la Carta Magna.

Luis Abinader y sus adeptos en procura de la nominación presidencial entendieron que era factible en ese momento rechazar la modificación de la Carta Magna, en virtud de que el termómetro social advertía que había y existe una amplia manifestación de repudio a cualquier cambio que facilite que Medina pueda optar por la nominación presidencial por el PLD.

Sin embargo, era evidente que Hipólito Mejía, en su condición de expresidente y aspirante por el PRM, pudo favorece que Medina se reelegiera: primero, fue imprudente al anunciar que dejaba libre a sus diputados para que votaran a favor o no de una reforma constitucional, pero tuvo que rectificar con un comunicado. Pero su real intención quedó demostrada cuando después del discurso del presidente Medina, en julio pasado, en el que anunciaba que no iba detrás de una reelección para 2020, Mejía se destapó con una propuesta de reforma de la Constitución de once puntos, que incluye la habilitación política del actual Jefe del Estado.

En el caso de Luis Abinader la situación es interpretada casi parecida a la estrategia del exmandatario. Cuando a Abinader le convenía “coyunturalmente” obtener capital político se identificó con la tendencia contraria a la reforma de la Constitución, terreno en el que el expresidente Fernández había ganado el terreno en la lucha contra el oficialismo que motorizaba modificar la Carta Magna.

Pero el panorama fue diferente para el PRM en cuanto a la conformación del bufete directivo de la Cámara de Diputados: Dejar libre a sus diputados era lo mismo que inclinarse a favor del plan del grupo de Medina de imponer a Radhamés Camacho como presidente en elección de ese hemiciclo, contrario al derecho que tenía Demóstenes Martínez, del grupo de Leonel Fernández, a ocupar ese puesto, en virtud de un acuerdo reclamado por haber sido refrendado por el Comité Político peledeísta.

Estos hechos son la mejor demostración de que el PRM carece de una estrategia definida de oposición y que baila “la música” que escucha en el litoral del PLD.

Franklin Puello

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