Error de diputados
La Constitución de la República establece que los legisladores tienen inmunidad, pero hace la excepción de cuando son atrapados in fraganti .
En adición a esa disposición legal, existe la obligación moral de ser ejemplo para la población.
Por lo tanto resulta desproporcionada la reacción de la Cámara de Diputados frente al director de la Autoridad Metropolitana de Transporte, quien durante un operativo hizo que un diputado le retirara el entintado de la parte frontal de su vehículo.
La Ley de Tránsito prohíbe esos entintados por múltiples razones de seguridad.
Un legislador, como hacedor de leyes, no puede pretender colocarse por encima de las mismas. Asimismo, los demás legisladores hacen un mal ejercicio de solidaridad cuando pretenden intimidar a un funcionario que ha cumplido con su deber.
Ya hemos tenido casos de legisladores delincuentes, condenados por la Suprema Corte de Justicia, que han recibido el apoyo de la Cámara de Diputados.
Insistimos que se trata de una solidaridad mal interpretada y perniciosa para la institucionalidad.
¿Qué pensarían los demás conductores que eran sometidos a la legalidad por el director de la Amet si éste se hacía de la vista gorda frente a un diputado?
La resolución de la Cámara de Diputados debió ser en vía contraria: felicitar la actuación del funcionario.