Epocas superadas

República Dominicana superó las épocas de los sobresaltos electorales y post electorales, aunque nuestros partidos políticos no hayan avanzado demasiado en cuanto a las prácticas democráticas.

La idoneidad de la actual Junta Central Electoral contribuye a generar un amplio clima de confianza de que el resultado de los comicios sea el reflejo del deseo de los que acudieron a ejercer el derecho al voto.

El presidente del tribunal electoral ofreció unas oportunas declaraciones en las que reitera el derecho que tienen todos a reclamar ante los órganos que establecen las leyes cuando se sienta que algún tipo de irregularidad les ha perjudicado.

Pero el reclamo no implica que se tenga la razón.

El tribunal puede fallar a favor o en contra, pero siempre apegado al principio de respetar la voluntad del elector.

Se descalifica como institución un partido que quiera salirse de ese escenario o que pretenda bajo medidas de fuerza que se imponga la decisión de su preferencia.

Acatar los resultados de unas elecciones y defenderlos, aunque no le sean favorables, demuestra madurez política.

En la República Dominicana no abundan los casos en los que el candidato perdedor felicita al ganador.

El pueblo dominicano, en cada proceso electoral, demuestra que ha avanzado más que sus líderes políticos. Se ha ganado el derecho a retornar a la normalidad al día siguiente de las elecciones, en las que la mayoría escoge a sus autoridades.