Santo Domingo.-La actividad física debe ser una prioridad constante a lo largo de la vida. Sin ir más lejos, y aunque muchos no lo tengan en cuenta, los adultos mayores deben seguir practicando ejercicio, a pesar de los inconvenientes físicos propios de la edad avanzada.
“A medida que la persona va envejeciendo, se produce de forma paulatina un deterioro de la condición física, que progresivamente va afectando las actividades de la vida diaria.
Ahora, si al envejecimiento se suma la condición de sedentarismo, el deterioro se verá acrecentado, con el consecuente impacto en la calidad de vida de los adultos mayores.
El deterioro progresivo comienza a partir de los cuarenta”, explica Jorge Cancino, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, quien participará en la Serie Científica Latinoamericana en Argentina.
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