Entre el neoliberalismo y el neopopulismo y el callejón sin salida
En una disertación magistral ofrecida en el II Foro Internacional de Santo Domingo, intitulada ¨Dialogo sobre Democracia, Desarrollo, Cohesión social y Seguridad en América Latina¨, el presidente Leonel Fernández planteó que para salir de la crisis es necesario ¨buscar la solución a una superación al neoliberalismo y al neopopulismo y tal vez la respuesta está en la integración de las dos, en vincular Estado con mercado ¨ Indicó además, que en América Latina el problema es que ¨tenemos estados fiscalmente débiles¨ y que ¨no puede haber bienestar y prosperidad para los pueblos teniendo estados pobres¨.
Continuó diciendo que en América Latina ¨no hay conciencia todavía de tener Estado fiscalmente fuerte que puedan dar respuestas a los problemas de la población¨. (Diario Libre, 10 de mayo 2011, Pág. 26)
Es evidente que el presidente Fernández tiene su particular recetario para salir de la crisis económica global, cuyos componentes principales son el eclecticismo económico y la pesadumbre por la ¨debilidad fiscal¨ de que adolecen los países de América Latina.
Aunque en sus declaraciones el presidente denota cierta duda en cuanto a la aplicación de las políticas señaladas por él, en realidad su gobierno no ha tenido ninguna vacilación en la puesta en práctica de esas políticas.
La receta neoliberal fue aplicada en Republica Dominicana. Sus resultados han sido catastróficos para la economía: Ha destruido el aparato productivo nacional y convertido nuestra economía en una de servicios; ha entregado la soberanía económica del país al Fondo Monetario Internacional, con la amenaza que esto representa para la soberanía nacional; ha entregado nuestras minas de oro, bajo contratos onerosos y leoninos, a inversionistas y aventureros locales y extranjeros; ha entregado las mejores playas del país al mejor postor; ha privatizado todo el patrimonio económico de la nación; ha permitido la depredación de nuestros ríos, lo que ha ocasionado que cientos de ellos se hayan secado; ha permitido la depredación de nuestros bosques y montañas, creando serias amenazas de desertificar gran parte del territorio nacional, como ocurre en el vecino Haití; ha permitido la extinción de flora y fauna endógena y la destrucción de muchos bancos de coral en toda la franja costera del país, etc.
La receta neopopulista ha sido implementada en el país. Sus resultados han sido humillantes e indignantes para los pobres de la nación que se ¨benefician¨ de la misma. Es una burla al estado de pobreza extrema al que su política neoliberal ha conducido a la mayoría del pueblo dominicano. Es una política aberrante y alienante, cuyo único móvil es el clientelismo político.
La añorada política fiscal ha sido aplicada en el país. Sus resultados han sido: el aumento de las calamidades de la clase trabajadora y el empobrecimiento de la clase media. El aumento semanal de los precios de los combustibles, aplicando al consumidor un diferencial impositivo que raya en la estafa, y que trae como consecuencia un aumento permanente y generalizado de los alimentos, las medicinas y otros artículos de consumo diario. El permitir que los consumidores pobres paguen impuestos directos igual que los ricos. El aumento indiscriminado del precio de la tarifa eléctrica.
Lo más grave de la política impositiva del gobierno es que en vez de invertir esos recursos en educación digna, salud optima, salarios acorde con el valor de la canasta familiar; protección del ecosistema, y otros ejes de alta prioridad para el desarrollo del país y el bienestar de la población, el gobierno se ha empecinado en invertir fundamentalmente en las vías de comunicación de las grandes ciudades: pasos a desnivel, túneles, vías férreas, etc. que en poco benefician a la mayoría de la población. Y más aun, el enriquecimiento ilícito de altos funcionarios, que se han apropiado de cientos de millones de las recaudaciones fiscales del gobierno.
El paquete económico del gobierno, con su componente neoliberal y neopopulista ha traído consigo también la inseguridad ciudadana y la desesperanza en el porvenir de la Patria. En definitiva, estas políticas económicas del gobierno han llevado al país a un callejón sin salida.