Entre alfombras y recuerdos: un padre enfrenta la ausencia de su hijo cada Día del Padre

  • Consciente de que un día ya no estará para guiarlos, prefiere ser recordado como el padre trabajador que nunca incurrió en actos sancionables para ganarse la vida.

Santo Domingo. – El Día del Padre evoca alegría y entusiasmo. Sin embargo, para Santiago García se reduce a largas horas de trabajo vendiendo alfombras y otros artículos en las inmediaciones de la Avenida San Martín.

Trabaja desde tempranas horas de la mañana con la esperanza de reunir el dinero suficiente para cubrir los gatos de su hogar, mientras carga con el peso de un dolor indeleble: el fallecimiento de uno de sus hijos.

Con profunda tristeza se aferra al vívido recuerdo de su hijo, quien falleció ahogado en un hotel ubicado en el sector Ensanche Isabelita, Santo Domingo Este.

Entre alfombras y recuerdos: un padre enfrenta la ausencia de su hijo cada Día del Padre

"Él era sordomudo, estudiaba y se fue con unos compañeros a un hotel del Ensanche Isabelita. Pasaron el día allá y se tomaron unos traguitos el grupo de mudos. Él se tiró a la piscina pensando que tenía agua y se partió la cervical", lamentó mientras las lágrimas abrían paso por su rostro.

Luego de la tragedia, el fenecido fue trasladado al Hospital Docente Doctor Francisco Moscoso Puello para recibir asistencia médica.

Pero la imagen de su hijo en ese estado aún invade sus pensamientos, como si se tratase de un recuerdo permanente.

"Cuando yo fui allá, lo encontré en una silla sentado, con el cuello partido y cuando le hice los estudios, me dijo el médico que no, que no había nada que hacer", explicó con profunda tristeza.

"Estudiaba y me acompañaba al trabajo"

Entre alfombras y recuerdos: un padre enfrenta la ausencia de su hijo cada Día del Padre

La pérdida de un ser querido deja heridas difíciles de cerrar y el vacío emocional se intensifica con el paso del tiempo.

Desde hace 30 años, Santiago mantiene la misma rutina: vende sus alfombras y, al terminar la jornada, regresa a casa para encontrarse con su familia.

Sin embargo, tras el fallecimiento de su hijo, esa costumbre cambió. Ahora, con cada alfombra que vende, carga con el recuerdo de aquel joven que practicaba baloncesto y que solía acompañarlo en la venta después de salir de clases.

A pesar de las adversidades, continúa trabajando honradamente para dejar un buen legado a sus otros hijos, pues le preocupa la descomposición social y cómo las malas influencias han pervertido a la humanidad.

No quiere muestras materiales, pues cuenta que lo único que lo enorgullece como padre es que sus hijos sigan su ejemplo de honradez y continúen sus estudios.

Legado para sus hijos

Consciente de que un día ya no estará para guiarlos, García prefiere ser recordado como el padre trabajador que nunca incurrió en actos sancionables para ganarse la vida.

Entre alfombras y recuerdos: un padre enfrenta la ausencia de su hijo cada Día del Padre

"Quizás por eso nunca he tenido nada, porque el que trabaja honradamente aquí apenas consigue para sobrevivir, para medicinas y comida, pero yo no me arrepiento. Si eso fue lo que Dios permitió que yo tenga, amén", manifestó.

Los días pasan lentos y hoy, en su día especial, sigue trabajando, pues los compromisos nunca terminan y las responsabilidades del hogar persisten.

Finalmente, y con lágrimas en los ojos, se aferra al anhelo de ver a sus hijos graduarse en la universidad para que puedan mejorar su calidad de vida.

Sobre el autor

Keysa Leger San Pablo

Keysa Leger Periodista