La enfermera Aruna Shanbaug, que quedó en estado vegetativo hace 42 años tras ser violada y luego estrangulada, murió este lunes en Bombay de neumonía, a pesar de que su caso abrió en 2011 las puertas a la eutanasia pasiva en la India.
Shanbaug había permanecido las últimas cuatro décadas ingresada en el hospital KEM de Bombay, el mismo centro en el que sufrió el ataque que la dejó en coma y donde ayer se confirmó su muerte.