Encrucijada mediática

http://eldia.com.do/image/article/62/460×390/0/4772AD4F-F26D-4C17-B840-ABECA8530B03.jpeg

Contar historias que reflejen a la gente siempre ha sido un exitoso ejercicio en periodismo, sobre todo si el escrito provoca “el vértigo” –como dicen los poetas- de un texto capaz de trasladar al lector a los escenarios donde se registran los hechos, con el poder de la palabra construyendo imágenes.

El auge de la internet, las redes sociales y los medios instantáneos –que sirven texto, audio, vídeos y fotografías con una rapidez impresionante- hacen del periodismo una praxis global sin fronteras, una profesión sin exclusividad, en mano de cualquier ciudadano con algún dispositivo conectado a la web.

No hay colegios de periodistas ni gremios de trabajadores de la prensa –como tampoco bloques legales, escuelas o asociaciones de medios ordinarios- que detengan esta avalancha de información signada por la interactividad, sin la dictadura de los formatos aprendidos en la academia ni la censura de los intereses creados. Con el desarrollo de la información por internet y el advenimiento de twitter, facebook, youtube, myspace, linkedin, flickr, mybloglog y otras plataformas, los medios tradicionales –especialmente los periódicos- tienen la marca de la vejez desde antes de entrar a las rotativas para traernos un aluvión de contenidos en gran medida aburridos.

Para expertos en periodismo de las escuelas más reconocidas del mundo, el periódico tiene que rescatar el ejercicio de ofrecer historias (storytelling) para garantizar su sobrevivencia en el futuro cercano.

Esto supone un cambio de concepción de la noticia para emanciparla de la “fuente prominente” y convertir en emisores relevantes a los ciudadanos anónimos, quienes en su día a día acumulan experiencias de altísimo interés humano. También implica la formación de narradores capaces de poner en escena la vivencia de la gente y conquistar a los lectores con “el dardo de la palabra”.

Mis artículos, crónicas y reportajes más leídos han sido aquellos en los que la gente se siente involucrada. El gran reto de los medios ordinarios es ser cada día más post-internet. ¿Se estarán dando cuenta? De eso hablaremos en otro momento.

Sobre el autor

El Día

Periódico independiente.