En un rincón del alma
Por los buenos recuerdos
La vida es como un cuadro, todo se enmarca en el recuerdo de nuestra mente. Cuando tomamos una cámara digital y fotografiamos una imagen hermosa, ésta queda en la memoria de la cámara, así son los tiempos que tenemos en la vida, se quedan en nuestra memoria.
Hay recuerdo que suelen aportarnos tristeza, pero hay algunos que vienen a nuestra mente que nos traen felicidad, nostalgia agradable.
También cuando nos encontramos con Dios, Él trae a nuestra memoria realmente quiénes somos, nos da importancia, nos presta atención y podemos hablar. Él sabe de nuestras necesidades. Lloramos, nos sincerizamos y nos alegramos junto con Él.
La naturaleza de este encuentro es trascendente en nuestra vida, porque nos transforma con su espíritu, pues nos enseña a ser sinceros, amorosos y alegres. También sentimos su paz y su gozo.
Él es la fuente inagotable de la vida.
Moisés tuvo un encuentro con Dios, el cambió y dejó atrás todos sus recuerdos tristes de los egipcios, y comenzó a vivir como viendo al Invisible.
Mateo era un recaudador de impuestos, este hombre no tenia recuerdos agradables en su vida, y cuando se encontró con el maestro dejo todo y le siguió, su vida cambió al conocer a Jesús.
Cuando estamos cansados del camino podemos venir a Jesús con todas nuestras ansiedades para descansar. Él dijo: Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.
Decora tu rincón: Jeremías. 29:13 Y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehovás