En un rincón del alma
La imaginación
Mientras me dirijo a mi rincón, escucho comentarios, interrogantes, discusiones, lamentos, personas que se acercan desesperanzadas diciendo: se acabarán los ídolos. ¿Qué es un ídolo? Me viene a la memoria la frase de Juan Calvino: La mente del hombre es como una tienda de idolatrías y supersticiones.
Desde el comienzo de la historia el ser humano ha buscado dentro de sí y fuera de él alguna forma de cultivar adoración o idolatría.
Por ejemplo, Huelva es una de las ciudades mas antiguas de Occidente, hay hallazgos de dos depósitos con 29 ídolos con entre 4.500 y 5.000 años de antigüedad. ¿Qué es un ídolo? Según el diccionario expositivo VINE, es un fantasma o semejante, apariencia, lit. es una idea o imaginación, un ídolo es una imagen que le damos la categoría de dios o dioses.
En términos generales, la idolatría es la veneración, amor, culto o adoración de un idolillo.
A un ídolo se le adora no realmente por que es bueno, sino porque tiene algunas cosas que nos gustan, que están en el fondo de nuestro interior; deslumbra, emboba, nos hace seguirle sin dejarnos pensar ni reflexionar, y esto nos convierte en su fans. El ídolo nos roba la libertad, la capacidad de pensar, razonar. Si el epicentro de tu existencia está puesto en un ídolo, éste te impide tener una verdadera espiritualidad, te aleja de la verdad absoluta, que es conocimiento puro de Dios .
Tenemos dioses desde el momento en que el hombre honra y reverencia a una persona, animal o cosa, en lugar de Dios, trátese de poder, placer, raza, antepasados, el Estado, dinero, etc. Hoy te propongo a alguien que es nuestro ideal, Jesucristo. Él es lo más hermoso de los hijos de los hombres.
Él es el lucero de la mañana. El único y bendito Soberano. El Señor de la gloria. El Rey los reyes de la tierra nos maravilla, nos cautiva, nos conquista con su amor, pero respeta nuestra liberta.
Y cuando le seguimos nos lleva a una vida plena, de alegrías, de gozo y paz. Hoy inscríbete entre los fans de Cristo.
Decora tu rincón: (Ap. 6:9) Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el trono, al que vive por los siglos de los siglos.
