En un rincón del alma

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Un padre ejemplar
Octavo mes del año y comienza el año escolar, los gastos escolares nos dejaron frustrados, luego viene el ajetreo de llevar nuestros hijos al colegio, la merienda, el pago de la mensualidad, etc…
Uno de esos días de compra escolar observé un detalle de algo que me llamó mucho la atención, fue que la mayoría de los que compraban eran las madres, claro, junto con sus hijos. Me brota una pregunta: ¿y dónde están los padres? Los padres están abandonando los hogares.
Los papás no están en el hogar, las estadísticas nos muestran números alarmantes, 64 % de los padres abandona sus hogares, hay padres que no les dan el apoyo necesario a sus hijos; hombres que no quieren asumir sus responsabilidades, y quieren seguir jugando a la soltería y no fructificar en dar un abrazo o un beso a sus hijos. Es el deber del padre amar a sus hijos (Tito 2:4). Padres, debemos estar cerca de nuestros retoños, porque esta cercanía produce una protección, un escudo contra las cosas negativas que puedan influenciarles.
También, la cercanía influye en la autoconfianza, surge una relación sana con papá, que podrían aprovecharla para orientarlos en sus decisiones. “El que detiene el castigo a su hijos aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige (Pr.13:24)
Nuestros hijos deben ver la pureza en el matrimonio, qué tipo de relación hay en la pareja, cuando ellos perciban un amor genuino entre papá y mamá, lo tendrán como modelo para su futuro matrimonio. Los varones aprenden a cuidar a la mujer y las hembras desearán un esposo como su papá. Nosotros podemos ser padres diferentes, que marquemos una generación que rompa con lo tradicional, con las malas enseñazas que tuvimos en el pasado.