Viernes, 19 de julio, 2019 | 5:22 am

En reflexión y meditación desde la bastante distancia



Esta columna les parecerá rara… Es la primera de la semana y en vez de empezar con la pela que les dio Juan Puello Herrera a los dos que se le oponían en la Confederación del Caribe, de los líos del olimpismo de RD, de Vladi Jr., de la NBA y demás hierbas, quiero enviarles una reflexión desde aquí donde me encuentro de vacaciones junto a mi esposa… Nos encontramos en Connecticut, EE. UU., donde el pasado domingo celebramos el cumpleaños 6 de nuestra nieta Noemí…

Y es que ella, inocente y dulce, pone y repite una canción infantil titulada “muy pequeño el mundo es”, que si hiciéramos caso a sus letras, en República Dominicana se pudiera vivir y no hubiera tanta violencia, tantos chismes, tanta agresión intrafamiliar…

La canción es profunda entera, pero lean qué poderosa es esta parte: “Una luna hay y solo hay un sol, pero brillan para todos sin distinción”… Poderoso, porque, ¿si esos astros que son eternos y fueron creados por Dios no discriminan, por qué entonces existe tanta arrogancia en algunos, que al parecer olvidan que están de paso en la tierra?..

La canción infantil dice también: “Muy pequeño el mundo es, debe haber mas hermandad”… Y señala no entender porqué “hay risa y también dolor, hay esperanzas y hay también temor”… Felicidades a Juan Puello, porque como en la vida lo que importa son los resultados, hay que concluir en que le ganó el pleito al duo Vitelio-Canizales… Puello Herrera fue firme cuando le dijo a Héctor J. Cruz que “pueden estar seguros que así yo no me voy de la Confederación” y no se fue… Y eso es lo que importa… Eso de que solo irá por dos años por el momento es cuento y en 2023 hablamos.

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