En honor   a Sánchez

Francisco del Rosario Sánchez, incluso mucho antes de morir, dio muestras de que por sus venas corría sangre de un patricio, de un hombre entregado a la causa del forjador de la República: Juan Pablo Duarte.

Un hecho que le dio carácter de irreversible a su decisión de mantener en alto su compromiso de luchar por la independencia nacional lo constituyó su entrada, a todo riesgo, por Haití.

Un capítulo que lo templó de valor cuando se comparó con la enseña tricolor.

Su muerte está ligada a una actitud que lo coloca a la altura de las circunstancias, ya que asumió responsabilidades que intentaron exculpar a sus compañeros, con el fin de salvarles la vida.

Murió fusilado; y esa muerte marcó de manera indeleble, uno de los capítulos más deleznables, oscuros y oprobiosos de la historia patria.

La independencia nacional quedó rubricada con mucho dolor y sangre.

Eso lo demostró la valentía de Francisco del Rosario Sánchez, quien nació el 9 de marzo de 1817, para vivir una vida que ofrendaría, con 44 años, a la patria; y para que hoy los dominicanos seamos parte del concierto de naciones libres en el mundo.

Honor y gloria eterna al patricio Sánchez en el 196 aniversario de su nacimiento.