En el Día de los Padres

Si hay un sentimiento que aún tengo claro a mis 82 años es el de sentirme orgullosa del padre que tuve, licenciado Pelayo Cuesta Fernández, abogado.

Honesto a carta cabal.

El único empleo que aceptó en el Gobierno de Trujillo fue el de regidor, que no llevaba sueldo ni prebendas. Lo aceptó por una encarecida petición personal del síndico de Santo Domingo de entonces y porque era una posición que se ofrecía a hombres honorables. Mi padre siempre fue considerado “desafecto” al Gobierno.

Me asquea lo que los actuales regidores de los distintos municipios han hecho de manera inconstitucional y en total y falta de ética con estos nombramientos. Me sumo a todas las personas y en los demás municipios, principalmente en Moca, han protestado, ya que actual y desafortunadamente es lo único que hoy podemos hacer.

*Por Ana Matilde Cuesta Vda. Mallén

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