El papel de los líderes en la historia:
Fidel el imprescindible.
"Hay hombres que luchan un día y son buenos.
Hay otros que luchan un año y son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida:
esos son los imprescindibles”.
Bertolt Brecht,
Escritor Alemán
La consabida frase de que "Las masas son las que hacen la historia”, parece una verdad absoluta pero no lo es, porque es imposible negar el papel del dirigente que forjado en la fragua de la lucha de clases sobrepasa los límites de las masas mismas para erigirse en su conductor.
Esta concepción marxista no se opone, ni niega el papel que desempeñan los entes individuales, los líderes, los héroes en los procesos de las luchas políticas, económicas y sociales de los pueblos en una época determinada.
Por eso Marx señaló: «Cada época social necesita a sus grandes hombres, y cuando no los encuentra, los inventa".
Pero los líderes no surgen de la nada; porque el liderazgo no se hereda, no se compra no se regala, se forja en un proceso que no tiene fecha en el tiempo, porque es producto de múltiples factores; son el resultado de las coyunturas históricas y de situaciones particulares de la realidad de cada pueblo en una época determinada.
Quien no interpreta en cada coyuntura las necesidades políticas, económicas y sociales de sus pueblos nunca llegará a convertirse en su líder, en su jefe político.
Las masas sin un líder que las guíe suelen ser anarquistas y caóticas, marchan sin rumbos definidos y sin metas establecidas.
Por eso, Rusia necesitó un Lenin, China un Mao, Vietnam un Ho Chin Ming y Cuba un Fidel Castro, para lograr que los procesos revolucionarios de sus pueblos llegaran al éxito.
Fidel Alejandro Castro Ruz, nacido un 13 de agosto de 1926, hará un siglo el próximo jueves 13 del corriente mes; fue el tercero de siete hermanos de una familia de clase social media, con condiciones económicas holgadas, por lo que no tenía razones para ser un resentido social.
Sus posiciones políticas e ideológicas fueron el resultado del análisis de la sociedad cubana y sus convicciones revolucionarias.
Pasó su niñez y adolescencia bajo el cuidado de sus progenitores, estudiando en colegios privados hasta su ingreso en la Universidad de La Habana el 4 de septiembre de 1945, cuando tenía 19 años.
Fue en los años de estudiante universitario en donde comenzó a desarrollar sus actividades revolucionarias y acrecentado su espíritu de rebeldía.
Con apenas 21 años presidió el Comité Pro-Democracia Dominicana, de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), uniéndose al mayor contingente de hombres reclutados para derrocar la más cruel y sanguinaria de las dictaduras de toda América y el Caribe, la de Rafael Leónidas Trujillo Molina, en la fallida expedición de Cayo Confite en 1947.
Su visión americanista lo llevó en 1948 a Colombia en solidaridad con el líder liberal y candidato presidencial Jorge Eliécer Gaitán, con quien debía entrevistarse; sorprendiéndole en ese país el asesinato de este líder, lo que provocó que la ira popular hiciera arder la ciudad de Bogotá; en lo que se conoce como el Bogotazo.
Para el 1950 al finalizar sus estudios, ya era un dirigente importante del Partido Ortodoxo que lideraba Eduardo Chibás, quien en 1951 se suicidó, dejando el partido sin un liderazgo definido, pero con líderes emergentes como era caso del ya Dr. Fidel Castro Ruz.
Para marzo de1952 fecha del golpe de Estado de Fulgencio Batista, que impidió las elecciones programadas para junio de ese año y que cercenó los derechos y conquistas democráticas del pueblo cubano; imposibilitando a Fidel alcanzar la diputación a la que aspiraba en la malograda elección.
Fidel se convirtió en una de las principales voces en la denuncia al estupro contra el ordenamiento constitucional cubano.
Denunció a Batista ante un Tribunal; por violar la constitución. señalando: "Si existen tribunales, Batista debe ser castigado, y si Batista no es castigado(…) ¿Cómo podrá después este tribunal juzgar a un ciudadano cualquiera por sedición o rebeldía contra este régimen ilegal?"
Ante la supresión de todos los derechos del pueblo cubano decretado por el régimen de facto, a éste sólo le quedaba camino en la rebelión y la lucha y Fidel con los jóvenes del Centenario del prócer José Martí decidió transitarlo, organizando el asalto al Cuartel Moncada en Santiago de Cuba y el Carlos M. de Céspedes en Bayamo; el 26 de julio 1953.
Sin la decisión de Fidel; después de su liberación en mayo del 1955, de continuar la lucha contra la dictadura de Batista marchándose a México a organizar el desembarco del Granma el 2 de diciembre de 1956, este no se hubiese producido.
Sin la decisión de Fidel secundado por Raúl, el Che y Camilo de continuar la lucha en Sierra Maestra con apenas siete sobrevivientes después del frustrado desembarco del Granma, esta no se hubiese producido.
Sin la decisión y el liderazgo de Fidel, no hubiese sido posible convertir ese pequeño núcleo en un ejército que derrotó a las fuerzas del régimen de Fulgencio Batista, en tan solo dos años.
Sólo con el liderazgo de Fidel, y el respaldo decidido de Raúl, el Che y Camilo, fue posible la llegada victoriosa a La Habana el 8 de enero de 1959.
Sólo con la audacia y el carisma de Fidel, que se puso al frente de las nuevas fuerzas armadas revolucionarias cubanas, se pudo derrotar en 72 horas a los mercenarios de Playa Girón.
Sólo bajo la condición de un líder cómo Fidel se pudo salir de la Crisis de los Misiles sin lesionar la soberanía cubana y sin exponer al mundo a nueva conflagración mundial.
Sin Fidel, el pueblo cubano, la revolución y el gobierno no hubiesen soportado seis décadas del criminal bloqueo económico y financiero que 13 presidentes estadounidenses han impuesto a Cuba con el fin de derrotar la revolución y su gobierno.
Su presencia incuestionable, su personalidad imponente, su regia figura, su incansable perseverancia, su destacada actuación en los principales acontecimientos de la segunda mitad del siglo pasado y la primera década del presente son un testimonio del papel que juegan los líderes en la historia de los pueblos.
Cuba, territorio libre de América, faro de dignidad y solidaridad para los pueblos del mundo, es una obra maestra del mejor arquitecto revolucionario latinoamericano de todos los tiempos, el imprescindible Fidel Alejandro Castro Ruz.
En el centenario de su nacimiento viva por siempre la figura histórica del comandante Fidel.
¡Que no muera nunca su legado y memoria!