En defensa de la región
El área del Caribe, tanto la parte marítima como la territorial, es una zona muy vulnerable a la que hay que poner mayor atención, especialmente la que tiene que ver con la seguridad estratégica para los gobiernos y los países que conforman la región.
La defensa de la región tiene que ver con lo político, lo económico, así como los aspectos que tienen vínculos muy sensibles con la migración, el tráfico humano y, particularmente, el flagelo del narcotráfico. Todo está asociado, y combatir tantos problemas, al mismo tiempo, es una tarea que no puede emprender por sí solo, y con los menguados recursos, cada uno de los gobiernos involucrados.
El país es anfitrión de la XVII reunión de Jefes, Jefas y Directores de Policía de Centroamérica, México y el Caribe. Conforman la cumbre jefes y jefas de Policía de Colombia, Puerto Rico, Haití, Belice, Honduras, El Salvador, Guatemala, Panamá, Nicaragua, México y la República Dominicana.
Una red de asociación internacional, con la complejidad de intereses y capacidad ilimitada de alcance, como el narcotráfico, no puede ser tarea de una reunión ni de un país. Es necesario inteligencias y, esencialmente, capacitación e inversión en equipos que estén a la altura del mal que se quiere combatir.
La salud de los pueblos, la integridad de los países y las políticas que puedan articularse para su preservación es una inversión cuantiosa, pero necesaria, sobre todo a principios de un siglo que ya empieza a perfilarse como el más peligroso para la juventud. Avancemos. La defensa conjunta y los aportes individuales de cada gobierno son vitales para la región.