En blanco y negro
Trata a los demás como quieres ser tratado
Por qué cuando muere una persona se dice siempre que el fallecido era una buena persona? Creo que comprendí al menos un porqué.
Esta semana murió una joven mujer que había sufrido cáncer de mama y una vez recuperada buscó empleo en una de las empresas donde trabajo, desde su posición se distinguió por la gentileza con que cada día saludaba.
Mientras todos lamentaban que ella estaba bastante recuperada y se mantenía en sus chequeos semestrales, alguien en el ascensor emitió su opinión, brutal y demoledora: ella no se cuidaba, vivía comiendo pan y de todo, a lo que le respondí : no creo que eso importe, conozco a una persona que está bastante saludable, quien sufrió esa misma enfermedad y actualmente come de todo.
Esta persona insistió en su punto. Recordé que debo respetar la opinión de los demás, aun cuando no la comparta. Pero qué mal me cayó la insistencia de esta persona, porque yo a penas podía recordar el cálido saludo que ella me dedicaba cada mañana.
Comprendí porqué recordar los aspectos agradables de las personas es lo acostumbrado, y es que cuando emitimos juicios negativos o mordaces sobre aquellos que ya no pueden defenderse o corregir sus conductas, especialmente cuando esos comportamientos no son delictivos, lucen desconsiderados, como cizañas, ante quienes escuchan y no los comparten.
Hay dos frases que ojalá pudiéramos tener pendientes: trata a los demás como quieres ser tratado y eres dueño de lo que callas y esclavo de lo que dices. Si así lo hiciéramos, qué diferente nos sentiríamos con relación a nuestro entorno; pero además, qué considerados serían los demás para con nosotros mismos.
Señor, permite que en mi alma abunde la gentileza y consideración, para que lo que salga de mi boca sea para gloria de tu nombre.
