En Barahona se prepara generación de veleristas de RD
Barahona.-“Me gusta porque puedo andar en el mar y sueño con ser bueno en este deporte y participar en competencias internacionales”, así se expresa Cristopher Theo quien con sus diez años es uno de los 30 que se dedican a la práctica del velerismo.
Para él su mayor desafío practicando este deporte está cuando hay mucha brisa y la embarcación se llena de agua y pierde el equilibrio.
Al igual que Cristopher otros 29 menores con edad entre 8 y 17 años han decidido incursionar en este deporte acuático no tradicional en la República Dominicana cuya primera escuela pública en el país opera en la provincia de Barahona.
El centro, ubicado en el parque María Montez, es una iniciativa del Ministerio de Deportes, la Federación de Vela Dominicana y el clúster Turistico y Productivo de esta provincia.
Alix Vereaux, un joven de origen francés de 25 años, tiene a su cargo la dirección de la escuela y el entrenamiento de los jóvenes que que se han propuesto destacarse en esta disciplina para representar al país en eventos internacionales.
“Actualmente tenemos 30 niños entre 8 y 17 años que reciben clases 3 a 4 veces por semana. Inicialmente visitamos las escuelas y colegios de la provincia y presentamos el proyecto.
Nos encontramos con que muchos niños y niñas, aunque viven justo frente al mar, no sabían nadar y por ahí inician las clases”, explica Alix.
El instructor de vela destaca que otro objetivo del proyecto es desmitificar que el velerismo es un deporte elitista y por esa razón están trabajando para quitar el estigma sobre esta disciplina de que es un deporte para ricos, “nuestro deber es ponerlo al alcance de toda la comunidad”.
Otros deportes acuáticos
Además de la vela, en la escuela también se enseñan otros deportes acuáticos como son kitesurfing, el surfing y el windsurfing.
Con estas actividades y con el propósito de que los jóvenes de Barahona se inicien en la práctica del deporte acuático, el Miderec, la FDV y el Clúster Turístico, inician una colaboración con los centros escolares Cristo Redentor, la Divina Pastora y la escuela del Consorcio Azucarero Central de esta ciudad.
