Ocho trabajadores de la sede ginebrina de la farmacéutica Merck Serono iniciaron una huelga de hambre contra la negativa de la dirección de la empresa a revisar y mejorar el plan social vinculado al cierre de esta sucursal suiza.
El pasado mes de abril la farmacéutica anunció el cierre de su sede subsidiaria Merck Serono en Ginebra, en la que trabajan 1,250 personas.
En una asamblea de trabajadores, unas 350 personas de las cerca de 400 reunidas votaron a favor del inicio de una huelga de hambre, en la que participan seis trabajadoras y dos trabajadores.